
Todas las estrellas cayeron de bruces
Sobre tus pantalones, negros y de seda
Una rosa roja, erguida en todo su portento
Violentó el opiáceo manto de la noche
It’s a crime… oh, yes… such a crime…

Déjame estallar… estrella asesina…
Algo visceral subyace tras estos olores felinos…
Dance… dance…
Es una estúpida más en un sedán de alta gama…
¡Cristo! ¡Qué hembras las de Caracas!
Algo me sube desde los talones hasta la nuca…
Es poder… es feeling… es brillo…
La gata tocó sus lóbulos con Chanel Number Five…

La mañana resplandeció, virgen
Estaba desnudo, nena, frente a Dios
La sangré bombeó fuerte, tibia y rítmica
Del cielo brotaron mil colores santos
El agua cayó sobre mi cuerpo, benigna
Luego un poco de colonia, luz
Un cigarrillo, un poco de música
Pensarte entonces fue un placer
Me calcé las zapatillas, mullidas
Me puse una franelilla suave
Comí tostadas y café
El alma tiritaba en las pupilas
Y allí estaba… azul celeste…
Un retablo de
Estridente y lumínico, paz y rock
Todo un signo del amor…

La tarde violeta
Quemó tus labios,
Tus pupilas de oro
Se desbordaron sobre el cielo
Estabas maquillada
Los pechos abochornados de rosetones
Era carne, mi cielo,
No esperes el cielo
Cuchillos y balas,
Los ojos negros como gatillos,
Es rojo, mi amor,
El color de tu sangre es rojo.
Mi piel se eriza,
Siento el cuero, tenso…
El peligro te hace joven
La madrugada virgen huele a crema.
Cuando tu mente repta,
Como serpiente… como pasta…
A mil revoluciones por minuto,
Entonces destellan ellas… las estrellas…
Era el vino blanco,
Que estallaba entre tus muelas, como perlas…
Eran las medias en tus pies de polvo,
Tu espalda blanca y fina como arena.
Finalmente te clave una daga
Y gemiste acaso tu última mirada,
Aquella luz astral que quemaba tus pestañas
Preñó tu vientre tibio de palabras

¡Qué largo se me hace el camino de la vida!
¿Qué viene ahora? He dado todo lo que puedo
Quisiera poder descansar junto a una mujer fragante
Tirarme a ver las estrellas, oír la música del universo
Quisiera oler la madrugada virgen
Desmadejar las sombras de la noche
Sentir los latidos de mi corazón
Bombeando sangre y estrellas

Ríe, niña, ríe…
Tu risa me hace cosquillas en el alma,
Me siento andar sobre un caballo bravo,
Mi corazón es fuerte, mis manos son morenas.
Crece, árbol, crece…
Tu oxígeno me salva el corazón,
En medio de la galaxia amiga eres
Como un prodigio de humildad y belleza.
Calla, nena, calla…
Tus secretos se oyen en todo el Universo,
Tus pechos se encendieron en mil en colores,
Y yo sacié mis ansias en tus muslos suaves.